El cantante y compositor españolEnrique Bunbury pasó por Miami en su tour por Estados Unidos “Las Consecuencias”, y en Batanga fuimos como espectadores para traerte los detalles del concierto.
El teatro Fillmore at the Jackie Gleason Theatre, en Miami Beach, sirvió de escenario para una noche llena de energía, recuerdos y cantadas a coro por parte del público asistente, quienes corearon la mayoría de las canciones que formaron el repertorio de Bunbury, en un concierto que en su totalidad, duró más de 2 horas.
De lo acústico al clásico Bunbury
Para comenzar el show, Bunbury salió al escenario solo con su guitarra, para ir calentando al público con el sonido acústico que caracteriza su nueva producción discográfica“Las Consecuencias”. Sin embargo, más entrada la noche, el show fue creciendo y el público a su vez, coreó temas como su nuevo single “Frente a Frente”, así como canciones de discos anteriores: “Sácame de Aquí” y “Enganchado a Ti” de su disco “Flamingos”; “Algo en Común”, “Infinito” y “Extranjero” de su disco“Pequeño”; “Que Tengas Suertecita”, “El Rescate” y “El Aragonés Errante” de su“Viaje a Ninguna Parte”, y por supuesto, el rock directo de los temas de su disco“Hellville De Luxe”como: “Porque Las Cosas Cambian”, “Bujías Para el Dolor”, “Hay Muy Poca Gente” entre muchos otros títulos…
Hacia el final de la velada, Enrique Bunbury y su banda tuvieron que salir al escenario unas tres veces más, pues el público asistente seguía pidiendo más y coreando su nombre “Enrique, Enrique…” como se ha hecho costumbre; siendo “La Chispa Adecuada” de su ex-banda Héroes del Silencio, el tema que cerró la noche.
Pues la gira llega a su ecuador. Día 17 de mayo, día de descanso en todo el medio de Talahasi, ciudad a medio camino entre Miami y New Orleans. Hoy todo parece más lento. El sol pega como en Sevilla cuando iba a trabajar a las 4 de la tarde en mi coche negro a 50 grados centígrados. La piscina nos espera y después tenemos nuestra cita habitual con Enrique en la caravana Alicia, donde toda reflexión es poca.
Pero, como diría mi amigo Andrés el Colombiano con su inconfundible acento del sur Miami, “Let me tell you one more anecdotario”.
Viernes 14 de mayo. Charlotte en Carolina del Norte. Hora de comer. Japonés, por supuesto, ya que Enrique y Jose parece que tienen un contrato de sponsor con el Teriyaki y el Sushi. Allí se suma el que faltaba, el Nacho. Todos conversan. Sale un tema de esos que el Nacho suele traer. Se va a celebrar un macroconcierto en el Zócalo de méxico DF en protesta por la barbaridad de ley contra los extranjeros de Arizona. Nuestras cámaras apuntan al centro de la mesa. Parece que de aquí va a surgir algo. Le han pedido a Enrique que, ya que le es imposible acudir al concierto, que si podría enviar un mensaje apoyando al causa en general, y a los Mexicanos reunidos en particular. Mensaje. Vídeo. Tiene que llegar en menos de dos día. Ya sé yo a quién le va a tocar hacerlo. Enrique piensa, medita, cómo hacer llegar ese mensaje. Pasa la tarde. Llega la noche. Comienza el concierto en Charlotte. Nadie me dice nada de que haya que grabar ningún mensaje. Quizás lo hagamos en el camerino después del concierto. El mensaje tiene que estar listo para emitirse en Mexico el domingo. Concierto tranquilo. Me voy a un lateral a disfrutar del puro rock de la banda y me pongo a charlar con mi amigo Carlos. La cámara apagada. De repente, justo antes de empezar la canción de El Extranjero, Enrique parece que ha dado con la tecla de cómo enviar ese mensaje. Comienza a hablar al público de que los hermanos mexicanos se van a reunir en el Zócalo y que les enviemos un mensaje para la ley de Arizona. Yo me quedo mirando y digo… coño que buena idea ha tenido el Enrique… de repente Enrique alza el micro al público y todos empiezan a gritar el grito de guerra Mexicano “Culero, Culero…”. Yo sigo pensando… vaya si va a quedar bien este mensaje. De repente, Enrique, con su voz de ultratumba, dice… “No sé si alguien podría estar grabando esto…”. ¡Coño! ¡Pero esto que es! ¡Pero si no me han avisado! Rápidamente le doy a grabar, pero ya es tarde. Al acabar el concierto Enrique me dice: “Aleti, has grabado el mensaje ¿verdad?” La respuesta a esta pregunta está en este vídeo… se tuvo que grabar al día siguiente… por supuesto le salió mucho mejor… por supuesto lo grabé entero… por supuesto Raúl se portó en edición en la misma noche. Lo vio Enrique, lo vio Nacho, y dio el visto bueno Bowie. Y por supuesto miles y miles de mejicanos disfrutaron ayer domingo en el Zócalo de un gran concierto y de un gran Enrique que siempre está junto a ellos. Ahora pido yo… ¿algún mejicano de cuerpo presente grabó aunque fuera con el móvil el momento en que se proyectó este vídeo en el Zócalo? Curiosidad, sólo curiosidad…
como hago para conseguir el disco de sig sig..acolitafffff porfa.